En Salutias buscamos que cada interacción refleje nuestro propósito y valores: acompañar a cada persona de manera humana, clara y respetuosa. Para seguir trabajando en esa dirección, queremos compartir algunas prácticas que nos ayudan en lo cotidiano y que, cuando las aplicamos entre todos, hacen una gran diferencia en la experiencia del paciente y en el funcionamiento del centro.
1. Habilitación responsable de agendas
La agenda es una herramienta clave para ordenar nuestro día a día.
Para evitar reprogramaciones y ofrecer un servicio más claro, sugerimos:
- Habilitar las agendas con anticipación, siguiendo los tiempos definidos.
- Avisar previamente los días u horarios en los que no se atenderá.
- Evitar cambios de último momento siempre que sea posible, para no generar confusiones.
Pequeños ajustes a tiempo nos ayudan a organizar mejor el trabajo de todos y a brindar una atención más previsible para los pacientes.
2. Comunicación clara con recepción
Recepción es el primer punto de contacto del paciente y el puente entre todas las áreas. Por eso, una comunicación clara y anticipada facilita muchísimo el trabajo diario.
Recomendamos:
- Informar con tiempo cualquier excepción, cambio o indicación especial.
- Avisar si un turno, orden o forma de cobro se manejará de manera diferente.
- Enviar estas indicaciones por los canales habituales para que todo quede registrado.
Cuando recepción cuenta con la información correcta, puede acompañar mejor al paciente y evitar malos entendidos.

